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Prehistoria
Los primeros pobladores
del actual territorio argentino se remontan a 11.000
años a.C. (hallazgos en Piedra Museo, provincia de Santa
Cruz). Entre los pueblos indígenas, los cazadores y
recolectores habitaban la Patagonia, la Pampa y el
Chaco; y los agricultores estaban instalados en el
noroeste, Cuyo, las Sierras de Córdoba y más
tardíamente, en la Mesopotamia. Tastil, en el norte, fue
la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual
territorio argentino, con una población de 3.000
habitantes.
El
Imperio Inca anexó en el siglo XV la mayor parte del
actual noroeste argentino. Crearon centros agrícolas y
textiles, asentamientos (collcas y tambos), caminos (el
"camino del inca"), fortalezas (pucarás) y santuarios de
alta montaña. Algunos de los principales son: el pucará
de Tilcara, la tambería del Inca, el pucará de Aconquija,
el santuario de Llullaillaco, el shincal de Londres y
las ruinas de Quilmes.
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Véase: Los incas en Argentina.En los siglos XIV y XV, el
Imperio Inca conquistó parte de la actuales provincias
de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán (su extremo oeste),
La Rioja, San Juan, el noroeste de Mendoza y
posiblemente el norte de Santiago del Estero,
incorporando sus territorios al Collasuyo que era la
parte sur del Tahuantinsuyo o regiones del Imperio Inca.
Tradicionalmente se atribuye la conquista al inca Túpac
Yupanqui. Varios señoríos de la región, como los
omaguacas, los atacamas, los huarpes, los diaguitas y
otros, intentaron resistir pero los incas lograron
dominarlos, trasladando a sus territorios a los mitimaes
o colonos deportados de las tribus de los chichas, que
habitaban en lo que es el suroeste del actual territorio
boliviano. Otros, como los sanavirones, los lule-toconoté
y los comechingones resistieron exitosamente la invasión
incaica y se mantuvieron como señoríos independientes.
Buenos
Aires al fundarse en 1536
Conquista española
El
fuerte de Sancti Spiritu fue el primer asentamiento
español, instalado en 1527 próximo a la actual ciudad de
Santa Fe. Las ciudades de Santiago del Estero (1553),
Córdoba (1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las
bases de la dominación colonial que se impuso en la
mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la
autoridad de la Corona Española (la Gobernación del Río
de la Plata). A partir de la progresiva mixogénesis y
teniendo como una de sus bases económicas fundamentales
en la ganadería extensiva surge ya claramente a partir
del siglo XVII una población que resultaría
paradigmática y luego decisiva en la gesta
independentista: la de los gauchos.
Durante
la mayor parte del período colonial, el territorio
argentino dependió del Virreinato del Perú, hasta que,
en1776, durante el reinado de Carlos III de España,
comenzó a formar parte del Virreinato del Río de la
Plata.
En 1780
se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro
en el Cusco dirigido por el inca Túpac Amaru II, que
abarcó desde el actual territorio argentino hasta el
actual territorio colombiano. La mitad sur del actual
territorio argentino (Patagonia, excepto algunas zonas
costeras y parte de las pampas) permanecieron bajo
control de diferentes pueblos indígeneas: principalmente
tehuelches y mapuches en la Patagonia y ranqueles en la
llanura pampeana hasta el último cuarto del siglo XIX.
Asimismo, los territorios de la región chaqueña, no
fueron colonizados por los europeos sino que
permanecieron habitados por pueblos autóctonos como los
tobas, mocovíes, pilagás y wichís hasta principios del
siglo XX.
Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas
en Sud América, redactada en idioma castellano y en
quechua.
La
Independencia
En 1806
una expedición británica ocupó la ciudad de Buenos
Aires, hecho que se recuerda como la primera de las
Invasiones inglesas. Pasados 46 días, el francés
Santiago de Liniers reconquistó la ciudad al frente de
una fuerza compuesta principalmente por tropas
provenientes de la Banda Oriental, a las que se sumaron
milicias populares. En 1807 una segunda expedición
británica fue derrotada por tropas del Regimiento fijo
de Buenos Aires y batallones milicianos formados por
numerosos criollos tanto porteños como provenientes del
Interior (principalmente de Asunción del Paraguay y de
Córdoba), indígenas y hasta esclavos negros comandados
nuevamente por Liniers. La voluntad popular apresuró la
destitución del virrey Rafael de Sobremonte para elegir
como virrey a Santiago de Liniers, convertido en héroe
de la reconquista y la defensa. Los principales líderes
de estas milicias se convirtieron rápidamente en una
nueva elite de poder en la ciudad de Buenos Aires,
ingresando como miembros del Cabildo, hasta entonces
formado exclusivamente por españoles.
El
Libertador José de San Martín. En 1810, el pueblo de
Buenos Aires inició la Revolución de Mayo, que derrocó y
expulsó al Virrey Cisneros, eligiendo en su reemplazo
una junta de gobierno integrada mayoritariamente por
criollos, que dio origen a la Guerra de la Independencia
de las Provincias Unidas del Río de la Plata contra la
España colonial (1810-1824). El 9 de julio de 1816, en
la ciudad de Tucumán, un congreso de diputados de las
provincias del noroeste y centro-oeste del país y de la
de Buenos Aires, junto con algunos diputados exiliados
del Alto Perú proclamó la independencia de las
Provincias Unidas en Sud América, utilizando la fórmula:
[...]
recuperar los derechos de que fueron despojadas, e
investirse del alto carácter de una nación libre e
independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y
metrópoli,
Posteriormente al ser jurada el 21 de julio de 1816 se
usó en la fórmula de juramento:
[...]
independencia del rey de España Fernando VII, sus
sucesores y metrópoli y toda otra dominación extranjera.
Las
provincias del Litoral argentino y la Banda Oriental
(unidas en la Liga de los Pueblos Libres bajo
protectorado de José Gervasio Artigas), que habían
declarado la independencia de España en 1815 en
Concepción del Uruguay, el Paraguay (ya independiente) y
la mayor parte del Alto Perú (bajo ocupación española),
que integraron también el virreinato, no estuvieron
representadas.
La
formación del estado federal
Las
primeras décadas como país independiente fueron
tumultuosas. Las luchas entre unitarios y federales
condujeron a la Argentina a una larga serie de
sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias
(1820-1861); la ocupación lusobrasileña de la Banda
Oriental (actual Uruguay desencadenó una Guerra con el
Imperio del Brasil (1825-1828). Respecto del territorio,
en 1826 la provincia de Tarija fue incorporada a Bolivia
y, como resultado de la Convención Preliminar de Paz que
intentaba poner fin a la guerra con el Brasil, en 1828
la Banda Oriental fue declarada independiente adoptando
el nombre de República Oriental del Uruguay.
Juan
Manuel de Rosas gobernó la Provincia de Buenos Aires
durante veinte años entre 1830 y 1852. Durante ese
período por acuerdo con las demás provincias y debido a
que la ciudad de Buenos Aires era el único puerto de
ultramar en un tiempo en que las principales
comunicaciones internacionales eran marítimas, el
gobernador de Buenos Aires se hizo cargo de las
relaciones exteriores de la Confederación.Entre 1820 y
1852, excepto un breve intervalo entre 1825 y 1827, el
país careció de un gobierno nacional, asumiendo las
provincias la plenitud del gobierno en el ámbito de sus
respectivos territorios, con la única excepción de la
representación externa, que fue asumida por el
gobernador de la provincia de Buenos Aires, cargo
desempeñado durante la mayor parte del período por Juan
Manuel de Rosas, de tendencia federal. En ese período,
la Argentina mantuvo conflictos bélicos con la
Confederación Perú-Boliviana, con Francia, con el
llamado Gobierno de la Defensa de Montevideo (colorado)
al apoyar la Confederación Argentina a los nacionales
uruguayos[5] y con una alianza anglo-francesa.
La
organización constitucional
El año
1852 Rosas fue derrotado en la batalla de Caseros por el
Ejército Grande, una alianza entre las provincias de
Entre Ríos y Corrientes, las tropas coloradas de Uruguay
(facción opuesta a los nacionales, quienes eran aliados
de Rosas, con Manuel Oribe a la cabeza, en tanto los
colorados eran apoyados por Brasil). La alianza de
entrerrianos, correntinos, colorados y brasileños fue
encabezada por el federal antirosista Justo José de
Urquiza, gobernador de Entre Ríos, quien asumió la
presidencia provisional.
Este
período duró hasta la sanción de una Constitución en al
año 1853, la cual adoptó un régimen federal; pero ésta
fue rechazada por parte de la provincia de Buenos Aires,
la cual se separó de la Confederación Argentina, debido
a lo cual ésta debió establecer su capital en la ciudad
de Paraná. En 1859, la Confederación derrotó a Buenos
Aires en la Batalla de Cepeda pero sin lograr la
reunificación del país. En la batalla de Pavón (1861),
las provincias confederadas se rindieron ante las tropas
porteñas al mando de Bartolomé Mitre tras lo cual se
puso fin a la existencia de dos estados separados y
Mitre asumió la presidencia de la nación unificada.
Domingo Faustino Sarmiento, presidente de 1868 a 1874.
En 1865 Argentina entró en guerra con el Paraguay
(Guerra de la Triple Alianza) al ocupar este país la
ciudad de Corrientes, luego de que Mitre negara el paso
de tropas paraguayas por territorio argentino en
dirección al Brasil y al Uruguay. Como consecuencia de
estas acciones se firmó el pacto de la Triple Alianza
entre Argentina, Brasil y Uruguay. Paraguay resultaría
derrotado al finalizar la guerra en 1870 muriendo casi
toda su población masculina. Para Argentina el final de
la contienda territorialmente significó la consolidación
de los límites en el noreste, ya que se fijó la frontera
en los ríos Pilcomayo, Paraguay y Paraná y se aceptó
someter a arbitraje el área al norte del río Pilcomayo
hasta el Río Verde.
Los
gobiernos conservadores
Entre
1878 y 1884, se produjo la llamada Conquista del
Desierto, que consistió en una serie de incursiones
militares contra los mapuches y otros pueblos indígenas
para anexar al territorio argentino los territorios
pampeanos y patagónicos donde habitaban.
En la
segunda mitad del siglo XIX se inicia un período de gran
prosperidad que se extenderá por más de un siglo. Con
una fuerte inversión en educación y en el
establecimiento de medios de producción orientados a la
producción de carne y granos con destino al mercado
europeo, la economía alcanzó altos niveles de
crecimiento que atrajeron una gran corriente
inmigratoria. La población argentina, que representaba
el 0,12% de la población mundial en 1869 pasaría a
representar el 0,57% de la humanidad en 1930. El país
fue conocido en esa época como el granero del mundo.
Hipólito Yrigoyen (UCR), dos
veces presidente (1916-1922 y 1928-1930).
Juan
Domingo Perón, tres veces presidente (1946-1952,
1952-1955 y 1973-1974).La prosperidad de la economía
impulsó el crecimiento de la clase media, la creación de
partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical
(UCR) y el Partido Socialista (PS), y un amplio
desarrollo de los sindicatos, no exenta de conflictos
sociales y graves actos de represión. Se produjeron
grandes reformas políticas, como la Ley Sáenz Peña con
su sufragio secreto, universal y obligatorio para
varones en 1912 y la reforma universitaria en 1918.
Entre los presidentes más influyentes del período pueden
citarse a Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874), Julio
Argentino Roca (1880-1886 y 1898-1904) e Hipólito
Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930), este último el primero
por la Unión Cívica Radical.
Golpes
de estado e inestabilidad
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El 6 de
septiembre de 1930 se produjo el primero de una serie de
golpes de estado en Argentina que llevó al poder a los
militares para establecer un gobierno de facto. A partir
de esa década el país impulsó un proceso de sustitución
de importaciones que desarrolló un amplio sector
industrial. En 1946 fue elegido presidente Juan Domingo
Perón, quien con su carismática esposa, Eva Perón,
encabezaron un movimiento político, el peronismo o
justicialismo, que puso el acento en la justicia social,
estableció el sufragio femenino en 1947 al reconocer los
derechos políticos de las mujeres y contó con una amplia
adhesión de la población a partir de entonces. En 1955
Perón fue derrocado por un nuevo golpe militar, que tomó
el nombre de Revolución Libertadora y proscribió al
peronismo. |
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Eva
Perón (1919-1952), marcó el ingreso de las mujeres a la
vida política.En 1958 fue elegido presidente el Doctor
Arturo Frondizi (UCRI), siendo derrocado por un golpe
militar en 1962. En 1964 fue elegido presidente el
Doctor Arturo Umberto Illia (UCRP), quien también sería
derrocado por un golpe militar en 1966. Este nuevo golpe
estableció un régimen dictatorial de tipo permanente
conocido como Revolución Argentina (1966-1973). Estos
años se caracterizaron por una creciente violencia
política.
En 1973
el peronismo fue nuevamente legalizado y triunfó en las
elecciones presidenciales. Luego de la renuncia de
Héctor José Cámpora, Juan Domingo Perón asumió la
presidencia por tercera vez, pero moriría menos de un
año después. Lo sucedió su vicepresidenta y tercera
esposa, María Estela Martínez de Perón, cuyo gobierno se
caracterizó por un acelerado deterioro de la situación
interna, producto de la crisis del petróleo de 1973 y la
generalizada violencia política.
El 24
de marzo de 1976 se produjo un nuevo golpe militar
autodenominado Proceso de Reorganización Nacional,
durante el cual se desarrolló un proceso sistemático de
desaparición y tortura de personas —la llamada "guerra
sucia"—, producto del cual se estima hubo unos 30.000
desaparecidos. Durante este período se organizó por
primera vez en el país la Copa Mundial de Fútbol de
1978, en la que el equipo argentino resultó campeón. Ese
año se produjo una grave crisis con Chile por los
límites en la zona del Canal de Beagle (Conflicto del
Beagle), que llevó a ambos países al borde de la guerra.
En el año 1982, se produjo la Guerra de las Malvinas
contra el Reino Unido, cuya derrota llevó al colapso del
régimen militar y el llamado a elecciones generales para
el año siguiente.
Regreso
a la democracia
Raúl
Alfonsín, presidente de 1983 a 1989.La democracia
fue restaurada el 10 de diciembre de 1983. El nuevo
presidente Raúl Alfonsín (de la UCR) tomó medidas para
investigar los crímenes de lesa humanidad ocurridos en
la dictadura, estableció el control civil de las Fuerzas
Armadas y consolidó las instituciones democráticas. En
el juicio a las Juntas los miembros de las tres primeras
juntas militares fueron procesados y algunos fueron
condenados. Luego de las elecciones presidenciales de
1989 y afectada la gobernabilidad del país por un
proceso hiperinflacionario Alfonsín se vio obligado a
renunciar para hacer la entrega anticipada del mando.
El
presidente Carlos Menem (PJ) sancionó la Ley de
Convertibilidad del Austral en 1991 que detuvo la
inflación y adoptó una política económica neoliberal,
apoyada en una ola de privatizaciones, reducción de
aranceles a los productos importados y desregulación de
los mercados. Estas medidas contribuyeron a aumentar
significativamente la inversión, las exportaciones y el
crecimiento con precios estables, pero también abrieron
un proceso de desindustrialización, hicieron a la
economía más vulnerable a las crisis internacionales, y
aumentaron el desempleo, la pobreza y la precariedad
laboral.
Cacerolazo de protesta por el corralito (2002). La
crisis financiera asiática de 1997 y la brasileña de
1998, precipitaron la salida de capitales abriendo
camino a la mayor recesión de la historia argentina ,
que duraría cuatro años.
En esas
circunstancias, en diciembre de 1999, asumió el
presidente Fernando de la Rúa (UCR). En 2001, ante la
fuga masiva de capitales, el gobierno dispuso la
congelación de los depósitos bancarios —el corralito—,
que culminó en una crisis social generalizada que llevó
a la renuncia del presidente el 20 de diciembre de 2001.
Cristina Fernández: elegida presidenta de Argentina
en 2007 con mandato hasta 2011.En dos semanas se
sucedieron varios presidentes que culminaron el 2 de
enero de 2002 con la elección por parte de la Asamblea
Legislativa de Eduardo Duhalde (PJ) como presidente
provisional. La deuda externa argentina entró en
suspensión de pagos durante el breve gobierno de Adolfo
Rodríguez Saá y el gobierno de Eduardo Duhalde devaluó
el peso dando fin a la Ley de convertibilidad.
Por
medio de una fuerte devaluación de la moneda local, el
país comenzó a poner en práctica una nueva política de
industrialización por sustitución de importaciones,
aumento de exportaciones y superávit fiscal. Hacia fines
de 2002 la economía empezó a estabilizarse.
En el
2003 fue elegido presidente Néstor Kirchner (FV) con
mandato hasta 2007. Durante su presidencia se
nacionalizaron algunas empresas privatizadas y se
registró un aumento considerable del PBI con una
disminución del desempleo, basada en parte en la
creación de puestos de trabajo genuinos arrastrados por
la reactivación del sector agropecuario, el complejo
agroindustrial y los sectores industrial y de la
construcción, y reduciendo progresivamente los subsidios
y planes sociales creados en 2002, al tiempo que
regresaba la inflación.
El 28
de octubre del 2007, ganó las eleciones presidenciales
Cristina Fernández (FV), esposa del presidente Néstor
Kirchner, a quien sucedió el 10 de diciembre del 2007.
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